Y llega el final del rodaje, y de nuevo llega la despedida. Un equipazo que me ha tocado que ya lo quisieran muchos… Con algunos ya trabajé en El Ritual de Huasao, otros son nuevos, pero los dos grupos son ya parte de mi familia cinematográfica. Estoy muy contento con el rodaje de esta película, un drama social que engloba violencia de género, anorexia en personas mayores, desubicación de hijos en familias desestructuradas, y el edadismo en el desempleo, ¡casi na! Pues sí, a veces pienso que hay que hacer más cine que visibilice ciertos problemas, no solo para que se hagan eco quienes deben, sino para que muchos puedan verse desde fuera y reconocerse para tomar decisiones o redimir ciertos comportamientos que por lo que sea, no se ven desde dentro.
Yo me he inspirado en un caso real que ocurrió hace unos años en Tenerife, pero solo inspirado, el resto es una ficción que seguro que cuenta con miles de protagonistas reales.
El Camino Borrado ya está filmada, ahora nos ponemos a armar el puzzle.
