Bueno, pues esta semana comenzamos a rodar El Camino Borrado, mi segundo largometraje, esta vez adentrándome en el drama social con mucha fuerza y con la inspiración de un hecho real que me removió el estomago y me emociono a partes iguales.
De nuevo un proyecto denominado “micro” por el bajo coste, pero con un equipazo que lo va a dar todo para que en la pantalla sea un “mega”. La violencia de genero, el desempleo en personas mayores, la anorexia en la vejez y los hijos en familias desestructuradas se abordan en este film que cuenta con un elenco maravilloso.
Vamos a por ello!









