TABÚ

Hemos recibido la calificación de edad del ICAA para Mariela te Suicida, y me ha sorprendido bastante que lo hayan puesto «No recomendada para menores de 16 años». Sin una sola gota de sangre, sin desnudos, que el único motivo sea la temática, y supongo que como se ha expuesto, me deja ojiplático!

DESDE LOS DOS PUNTOS DE VISTA, DUELE MÁS.

Hoy he tenido que volver a ver mi corto de 2010 “Contranatura” para echar una mano a Isabel, quien trabaja para poder sacar adelante la versión de largometraje. Hacía muchos años que no lo veía, y lo cierto es que me ha roto por dentro. Mi visión ahora como padre, añadida a la que ya tenía como hijo, me ha hecho de alguna manera completar el puzzle que esta historia necesita, y desde la distancia, desde una separación de 11 años la objetividad ha hecho que pueda entender a esas personas que se emocionaron intensamente viéndolo en los festivales, incluso en la televisión, cuando alguien habló a mi hermana de “un corto muy duro y realista que vio en la tele anoche”, sin conocimiento de que lo había escrito y dirigido su propio hermano.

Una vez, saliendo Carina Björne del festival Curtocircuito donde lo presentó, una mujer la abrazó llorando, y le dio las gracias por sacar a la luz un problema al que nadie hace caso. Ese es el auténtico premio, llegar a visualizar un problema cruel y duro del  que apenas se habla. 

Como digo, con el paso del tiempo he podido completar esa visión, y gracias a la maravillosa interpretación de Pau Cólera y Carina Björne, queda plasmada la tremenda realidad de muchas madres y padres que pasan por algo así, y como el resto hacemos oídos sordos a pesar de verlo o sentirlo en quienes viven cerca de nosotros.  

CAMINO AL ANDAR

Cuando empiezas en esto del contar historias solo te das cuenta del camino andado si miras hacia atrás. Siempre quise proyectar mis cortos en salas de cine, y gracias a los festivales lo conseguí, lo siguiente era ganar premios, que no tardó en llegar. Admiraba los cortos que salían en RTVE, en programas especializados en cortometrajes, y dónde se podía ver la nueva oleada de directores que iban apareciendo. A los pocos años mis cortos Today is Sunday, Contranatura y Dunder-Büchse eran comprados por RTVE para ser emitidos en el ya desaparecido «Somos Cortos» de TVE2.

También me hizo mucha ilusión aparecer en dos de los libros del crítico de cortometrajes Juan Antonio Moreno, y ser el corto del mes en la revista Cinemanía en 2008 con mi Today is Sunday. Hacer un largo es la meta de cualquier cortometrajista, y gracias a la oportunidad que Víctor Matellano y Argot Films me brindaron tras el éxito de La proeza, pude escribir y dirigir una historia para el largometraje antológico «Vampus Horror Tales», que a su vez cumplió con el sueño de aparecer en el mítico programa Días de Cine.

Hoy me comunican otro de mis sueños, que Vampus saldrá en Blu Ray en muy breve periodo de tiempo, esto sin duda es otro de los sueños cumplidos que puedo tachar de la lista. Y ahora, a punto de estrenar un pequeño corto, ya ando metido en un gran proyecto donde ruedo un cortometraje que me fascina como ninguno otro lo ha hecho hasta el momento. Creo que el que siembra con esfuerzo, termina cosechando con placer.

ALCANZAR LA META, EL LARGO.

Tal vez la meta de un cortometrajista sea hacer el ansiado largometraje, la lucha por llegar a esa meta es cada vez más complicada y a la par más fácil. Conseguir hacer un largometraje a día de hoy es más sencillo por los medios al alcance de la mano que tenemos, mucho más asequibles, pero a su vez esto hace que el mercado esté saturado, y brillar se hace más difícil. ¿Destacarían ahora algunos de tus directores favoritos? Antes conseguir llegar al largo era en sí mismo la meta, y que conste que lo cortés no quita lo valiente, pero a día de hoy hay tantas producciones que es muy complicado que una productora se fije en ti para ficharte y ser uno de sus directores de cabecera. Y también lo es para conseguir distribuir y vender tu película en el mercado cinematográfico. 

La edad es otro hándicap, no es lo mismo que te fichen con 20 o 30 años, que con los 40 pasados o casi 50, serías un producto a punto de caducar, y no es rentable. Pero puedes conseguir financiar tus películas de manera independiente y conseguir ser una especie de Haneke; pero claro, el tiempo que hay que invertir en buscar financiación es como para desmoralizar a cualquiera.

Esto no es una reflexión que haya tenido ahora, sino que llevo con ella unos 3 años, el tiempo que tiene mi primera hija, y que lógicamente precisa de atención por parte de sus padres, y ya no digamos con otra de 11 meses. 

Hacer cortos es la manera de contar historias más satisfactoria, que no rentable, pero que nos permite seguir siendo directores de cine sin dedicarnos profesionalmente a ello, y que puedas recibir el reconocimiento y el cariño de festivales y un público más entregado y menos neófito. Al final todo cuenta, y las manecillas del reloj no se detienen ante nada. 

RODAMOS!

Desde Febrero de 2020 que no filmo nada, desde mi fragmento “Segunda Cita” en la peli Vampus Horror Tales no me he puesto detrás de la cámara, y ahora, en dos días volveré a hacerlo.

Desde el corto La Proeza no he vuelto a tocar el terror en su estado puro, con diablos y ritos de por medio. La Proeza fue un antes y un después en cuanto a la manera de rodar, tomándome más en serio la tecnología que iba a utilizar, pero sin renunciar a mi estilo, mis historias.

Tras este corto rodé Mariela te Suicida, un corto que habla de la eutanasia de una forma que puede confundir a muchos, tal vez inapropiado, políticamente incorrecto para presentarse en un festival, pero fue algo que quise hacer pese al fracaso que podía conllevar, y que de hecho conllevó (fracaso en cierto modo, pues nunca lo envié a festivales engañabobos como veo que mucha gente hace con tal de sumar laureles en sus carteles). Pero a veces hay que contar lo que a uno le da la gana sin tabúes, sin tener en cuenta lo políticamente correcto.

Con La Ceremonia quiero presentar un corto pequeñito pero repleto de calidad, una historia que de alguna forma puede entrar en el típico final de un largo de terror, pero sin tópicos, o al menos eso creo. Me rodeo de gente apasionada del cine, de gente profesional y que ya ha trabajado conmigo en algún que otro cuento, y que ahora me han dado la oportunidad de formar equipo casi de manera altruista, teniendo en cuenta por la situación que hemos pasado y que a algunos nos ha pasado factura.

Ricardo Fernández vuelve a trabajar conmigo como director de fotografía, ya lo hizo en Mariela te Suicida, y gente como Rodolfo Herrero, Divina Quinina, Andrea Soto o la gran Chiti, quienes ya aparecieron en La Proeza “dando la cara”, y en definitiva a todos los que forman parte de este nuevo proyecto. Gracias también mi chica, Elena Fernández, que además de script, es un apoyo fundamental en este carrusel de sensaciones, decisiones y en ocasiones estrés que este tipo de rodajes tan apretados ocasiona.

Agradecer a Sonia (Asoma Creaciones) la dedicación y apuesta por este proyecto, y a Aran Gaspar, con quien comparto producción ejecutiva, y quien es el alma de todo este lio de terror que nos hemos montado, y es que su arte será el alma de esta fiesta.

Agradecer también a Carles Moreu su colaboración para dar vida al personaje principal, garantía de calidad asegurada.Vamos pa´llá!