En mi trayectoria en esto de contar historias he disfrutado muchísimo. Contar historias a través del cine es algo tan gratificante a la par que sacrificado, que con quien las cuentas terminas ligándote de alguna forma a su esencia, a su personalidad, a su ser.
En todos estos años he conocido mucha gente dedicada al cine, al teatro, a la música, a la pintura… artistas de los que he aprendido mucho… pero siempre ha habido personas que sin dedicarse al arte, me han enseñado cosas que jamás habría aprendido de otra manera. Esas personas que se embarcaron en mis cortos tan solo por diversión, por aprender, por enseñar… Esas personas se cuentan con los dedos de una mano… Personas que desprenden bondad, cariño, alegría, sensatez y ternura… Acabo de enumerar las cualidades más destacables en él… en Graham Long, ese gentleman con el que nos reíamos durante los rodajes, con el que aprendías a ser disciplinado, elegante, cortés y buena persona. Alguien del que solo podía aprender cosas estupendas y aunque nunca se lo dije, me dejaba impregnar por su personalidad para ver si se me pegaba algo de ese trato a los demás que tanto admiraba.
Graham, ha sido un placer haberte conocido, lo digo de corazón. Descansa en paz, amigo.
Don’t forget that we love you.
Isaac
